Contenido de Hojas de Tarja

 

Grandes, áureos, crucificados sobre las murallas,
como aves entrañables de abiertos flancos
clavados en el mundo,

navíos solitarios,
doblados en la dicha de un viento invasor,
navegan sobre el agua desigual.

Costas desiertas, bravías estructuras
de sal y roca, frente al mar incesante.

Aquí está el poema, mi palpitación segura
debajo del círculo de dureza.
Alzo mis ojos hasta el cielo de alarido
y cornamusa.

Como si fuera un extraño, en medio de estas cosas
todo sigue siendo solo a pesar mío.