Contenido de Los días navegados

 

En recias cicatrices el olvido
reposaba. No era mucho, pero era
algo que daba esperas a la muerte.
El olvido delata la presencia.
Luego sentí que en la memoria nada
me había dejado el esmeril del tiempo.
Sólo quedaba un olvidado olvido.
Ese olvido se fue. Era la muerte.