Contenido de Ordalías

 


Kenosis

Comforter, where, where is your comforting, Mary, mother of us, where is your relief?
Gerard Manley Hopkins

Doy gracias a Dios
Por haber permitido
Que yo
Pertenezca a sus rebaños
Por haber tolerado mis orejas de cerdo
Y el sufrimiento de mis ríñones
Por haberme consentido erigir hasta el exceso
El lado opuesto de la santidad
Y ejercer el oficio imprevisto y tenebroso de vivir

Porque en la colección de mis días
No hay uno sólo que no haya sido instaurado por Tí
Para limpiarlo de su inmundicia
Y porque en la elección de mis actos
De hombre cabal y revolcado
Tu has sabido transmutar
El lodo en una veta de luz
Que subsana los instantes de la nada

Ah biografía aglomeración hipócrita
De japi berdi tu yu
Muchas veces al soplar las velas
Creí que se iba la mía
Aquí estay, sí
Satisfecho y podrido
Con alegrías dentales
Mejoradas por las fulgidas materias de la ortodoncia

Creo que pertenezco de algún modo
A tus santorales
Al número abscóndito de tus elegidos
Y resplandezco con mucha luz
Por haber sido sacado de la basura
Y porque has comprado mi progenitura
Con los vellos de los borregos
La prueba de tu bondad
Es que me amas y me dejas a mi antojo
Como el niño que se extasía
Jugando con sus propias deyecciones

Tu me redimes
De mis perdurables miserias
De mis rencores
De mis ganas de matar
Y de mi cópula
Con el oscuro Behemot de la nada

Tu me haces una estrella
Sacando mis reflejos de las letrinas
Para instaurarme en el temblor del firmamento
No tengo nada que ofrecerte
Y aún en estas palabras
Escuece el agua lacerante de la hipocresía

Pero como callar como no expresar La esperanza que tu Ser consuma mi tiniebla
Y decir con voz absolutamente despojada
De toda blandura humana
No se preocupen todos aquellos
A quienes mi vida ha lastimado
Voy a desaparecer
Declaro solemnemente
Que estoy de acuerdo
Con todos los que me maldicen
Quiero amarlos y despojarme
Hasta el fondo de la humildad
Y dar gracias por haber contribuido a mi conocimiento
Y mi ausencia promovida por los tácitos plebiscitos de la anulación
Por mi aceptado ostracismo Subsanará el fraude de mi presencia y la masticación elaborada de mi sonrisa

No hay sino una tristeza
No ser santo

Doy gracias a Dios por conocer
La intimidad de mi sustancia vulnerada
La negra luz de mi cuerpo
Proyectando la sombra
Como el estilo de un reloj de sol
Y el alma dispuesta
Para entregarle su tiempo a la muerte

Yo quiero descender al fondo de mi alma
Y como los obreros de las letrinas
Calibrar con toda exactitud
El espesor y la consistencia de los excrementos

Creo que donde abunda el pecado
Sobreabunda la gracia
Y del expolio de la conciencia
Y de la servidumbre original
Saldrán galaxias de albura
Odio seguir jugando con el idioma
Y con el estigma de su riqueza
Quiero una palabra simple y desalada
Donde se sienta el flujo y la interrupción de mi ser
Y el gas carbónico de mi respiración
Una palabra de conciencia
Que exprese el sentimiento inenarrable
De mi culpa disfrazada
Con oropeles adheridos irremisiblemente

Justamente por todo esto
Publico la gloria de tu grandeza