Contenido de Ordalías

 


Naufragios

¡Oh los grandes asedios del naufragio,
Sus irreparables bancarrotas,
donde se viola, por fin,
el secreto de barcos
duramente amados I
Y luego las deglutidas tarullas
las algas de terminales perecimientos,
el súbito encapotamiento del cielo
y las estrellas hurtadas,
el estallido del maderamen
y el crujir de los racamentos
que se precipitan envueltos en lona.
Las subastas de pertenencias
y despojos abandonados
que flotan en el agua mutilada.

¡Oh los grandes, tácitos
golfos de escarnio
pintados al gouache,
con galeras mútiles al fondo
y las aguas filtradas como
lámparas de jade!
Los arrollamientos de la filástica
olorosa a brea
como vaharadas de los sollados.

De líquidos profundos
Vienen vientos entrecruzados,
relámpagos metidos
en días de tormenta.
El día ostenta
su rosa elaborada.
El sol vivaquea y hace hervir
las marismas.
El mar lleno de hojuelas
temblorosas
como si hubiera embosquecido
con plurales árboles de tamarindo
hasta la flor de la espuma.
El desplazamiento de la ola
como un Rey que avanza con su manto de armiño
lastrado de esmeraldas,
con cetro y corona.

De pronto los ahogados
sepultados en las riberas
suplican el silencio
de las aguas