Contenido de Son de piedra y otros poemas

 

La hoguera descorrida

He mirado el viento en el parque amarillento y lejano
filtrarse en la enumeración de las hojas,
Y la piedra de la iglesia: cantar
en la aspersión de su onda dilatada,
Y unir mi corazón con el espacio total.
Sin pensar en nada he visto el alumbramiento del tiempo.
Y una voz certera reunida en el instante.

Tiempo de morir, de ver en el parque
la llama poderosa que consume.
Y volverme súbita pavesa en la hoguera descorrida.

Profundidad del instante.
Cayendo del límite del día al corazón.
Plegándose en el vidrio del transcurso,
al filo del alma,
al calor, a la voz,

Oh marea definitiva, te he visto
hundiéndome, hundiéndolo todo,
como un río por debajo de las cosas estables,
Socavar la entraña del día,
en el gran naufragio del aroma y la voz.