Contenido de Son de piedra y otros poemas

 


Quique, Edgardo. ¿Dónde está Quique?
Gabrie, él hace poco estaba jugando
con pies húmedos sobre la arena
y el jonrón colocaba la pelota
en casa del abuelo Juan Generoso,
y sacudía las láminas de zinc con
un sonido de címbalo oxidado, carcomido y
ruinoso.
Nos poníamos las manos en la cabeza
viendo en el aire
la curva del batazo exacto y perfilarse el hit
en el aire luminoso de la tarde.
Después comíamos guayabas verdes
guayabas maduras, cuyas semillas
madre decía que producía apedicitis.
Quique, Edgar, Merce, de esto no fue,
tan sólo ayer un tiempo inmóvil. Pero
busco, espero en vano ese día.
Porque lo que está inmóvil es la muerte.