XLVII

Se me va la vida en cada línea que escribo
Moriré escribiendo un poema largo que termina
en cada fragmento
Las palabras de ese poema adquirirán una luz especial
Y todo se tomará transparente.

Me imaginaré que es un sueño
Porque al despertar me veré rodeado de fantasmas
Pero al tocarlos caerán hechos cenizas
Y pensaré que es un sueño dentro de otro sueño.

La verdad es que despertamos por amor
Para juntar nuestros cuerpos como dos realidades
Dos realidades enardecidas
Como la dialéctica
Que termina resolviéndose
En un gran beso.

Has encontrado el movimiento perpetuo
Les digo que no es eso
Sino el lecho perpetuo
Y por supuesto bien ágil.

Se me va la vida en cada línea que escribo.

 

©Enrique Gómez Correa

XLVII