Breve nota biográfica

Cuando Machi Tawara nació, el 31 de diciembre de 1962, la mayor parte de sus familiares quiso esperar veinticuatro horas antes de registrar oficialmente su nacimiento. No sólo el 1 de enero parecía un día más favorable para un cumpleaños, sino que como 1962 era el año del Tigre, la creencia popular era que las mujeres nacidas durante ese año iban a espantar a los hombres cuando estuvieran en edad de casarse. Sin embargo, esto no preocupó en lo más mínimo al padre de Machi, un físico, quien siguió adelante y reportó la fecha de nacimiento tal cual. Su acción fue profética, porque la niña creció para convertirse en portavoz elocuente de la shinjinrui o "la nueva generación," a quienes poco interesan las creencias tradicionales, mucho menos la institución
tradicional del matrimonio.

La infancia de Machi transcurrió en Osaka. Cuando cumplió catorce, su familia se mudó a un pequeño pueblo cerca de Fukui, donde asistió a la escuela secundaria. Su actividad extracurricular principal en esos días era la actuación; a menudo apareció en el escenario en las producciones de teatro de la escuela. Tuvo poco interés en la poesía hasta que ingresó en la Universidad Waseda de Tokio y tomó un curso con el poeta Sasaki Yukitsuna. Los encantos de la tanka la atraparon de inmediato, hasta tal punto que escribió su tesis sobre el arte de componer tankas en secuencia. Ella misma comenzó a escribir tankas y se unió al grupo Kokoro no hana en 1983. Tan sólo algunos meses después ganó el premio de tanka Kadokawa con el poemario "Una mañana de agosto". En 1985 se graduó en la Universidad Waseda y comenzó a enseñar japonés en la escuela secundaria Hashimoto en la prefectura de Kanagawa, pero su carrera educativa duró sólo cuatro años porque su primer libro de tankas, Sarada Kinenbi (Bodas de ensalada) fue en un gran éxito de ventas tan pronto como apareció en las librerías en 1987 -con casi tres millones de copias vendidas-; hasta tal punto que se convirtió en uno de los libros más vendidos en la historia del Japón. Su autora se volvió una celebridad -solicitada por la TV y como conferencista-; hasta tuvo que dejar su puesto de maestra para atender los compromisos derivados de la celebridad inesperada. Bodas de ensalada ganó el premio de la Asociación de Poetas Modernos del Japón en 1988. En 1991, publicó su segundo libro de tankas, Kaze no tenohira (La palma del viento); y en 1997 una tercera colección, La revolución de chocolate. También es traductora de literatura clásica japonesa al japonés contemporáneo y crítica muy reconocida; ha publicado gran cantidad de libros de viaje y fotografía que han sido muy populares, y una serie de ensayos para periódicos y revistas como Asahi Shimbun Newspaper, Asahi Weekly y Bungei Shunju. Además de su trabajo como poetiza y escritora, ha formado parte de diversos comités incluyendo el Comité para el Idioma Japonés y el Comité Central para la Educación.