LA TRADUCCIÓN SEMI INDIRECTA COMO UN VIAJE INTERTEXTUAL POR LA RUTA DE LA SEDA: HACIA UNA VERSIÓN DE SARADA KINENBI (Contenido)


 

B. LA TANKA

DE LA COSTUMBRE QUE TIENEN LOS JAPONESES DE COMPONER VERSOS A LOS QUE LLAMAN TANKA Y ESCRIBIRLOS EN UNA COLUMNA SIN ESPACIOS NI SIGNOS DE PUNTUACIÓN (UEDA, 1996; HIGGINSON, 1989)
La poesía japonesa tradicional está conformada por una gran variedad de géneros; cada uno con su propia estructura formal y contenido característico. Como en otras poesías tradicionales, el contenido de cada género es casi tan "fijo" como la forma. Dentro de dichos géneros, sobresale la tanka. Un diccionario diría que la tanka es un poema japonés corto, compuesto de cinco versos, pentasílabos el primero y el tercero, y heptasílabos los restantes. Como todas las definiciones de diccionario, apenas si aproximan al tema. Eso de pentasílabos y heptasílabos no tiene mucho sentido porque el concepto de sílaba no coincide exactamente con el de onji.

EL ONJI, UN CONCEPTO SIMILAR AL DE SÍLABA. El onji es la medida fonética japonesa equivalente -mas no igual- a la sílaba. Una onji corresponde a lo que nosotros llamaríamos "un golpe de voz" en la articulación de los sonidos del habla. En el idioma japonés, para efectos de conteo, se tienen en cuenta las consonantes en las que nosotros consideraríamos una sílaba compleja. Cada onji japonés representa un sonido brevísimo, mucho más simple que la mayoría de las sílabas del español, inglés o alemán. Por ejemplo, la palabra sensei, que consideramos bisilábica, está compuesta por cuatro onjis: se-n-se-i.

La tanka es un tipo de verso que tiene mil trescientos años de historia; consta de 31 onjis; divididas en unidades de articulación de 5-7-5-7-7 onjis. Desde tiempos inmemoriales, las frases más naturales que se articulan en japonés corresponden a unidades fonéticas pequeñas -de cinco onji-; o una unidad un poco más larga compuesta por siete onji (las unidades de articulación se pueden hacer equivaler a los que nosotros conocemos como versos, que representamos en una línea al escribirlos en forma de poema). A veces se permiten la licencia de excederse un poco en el conteo de los onji; sin embargo, los más puristas no toleran que sean más de dos. En lugar de emplear signos de puntuación, los japoneses usan palabras pequeñas compuestas de uno o dos onji, para indicar los cambios de verso y darle un "respiro", una pregunta o una exclamación. (Reichhold 2004)

La tanka tiende a ser más lírica y a expresar las emociones en una mayor variedad de formas, desde luego que no excluye las imágenes. Ofrece más libertades que el haikú, debido a que las reglas para su composición son menos restrictivas (por ejemplo, no necesita una palabra que marque las estaciones ni una palabra de corte, kireji); brinda la oportunidad para la expresión de los sentimientos más íntimos, es más lírica.

Generalmente se imprime en un verso vertical continuo, aunque con frecuencia se utilizan versos verticales múltiples, cuando se presenta como un trabajo de caligrafía. Algunos poetas modernos han experimentado cambiando los versos y agregando sangrías para resaltar ciertos efectos poéticos. Otros lo parten en dos estrofas 5-7-5 (¡un haiku!) y 7-7, a las que consideran como dos unidades.

Higginson (1989) dice que si el soneto fue la forma de expresión típica para la poesía de amor de los cortesanos italianos e ingleses durante el Renacimiento, la tanka jugó un papel semejante en la corte japonesa durante los cinco siglos de los períodos Nara y Heian (siglo VII hasta el XIII). Sin embargo, mientras el soneto es la alabanza de un amor inalcanzable, la tanka fue un medio de intercambio de notas escritas y enviadas por los amantes para expresar deseo o gratitud; no obstante, la tanka también se usó para expresar aprecio por la naturaleza. Con el paso del tiempo, la tanka se convirtió en el medio para expresar las preocupaciones más profundas del ser humano.

DE LA HISTORIA DE ESTE GÉNERO QUE A PESAR DE TENER MÁS DE 1300 AÑOS DE HISTORIA HA MANTENIDO UNA ENVIDIABLE VITALIDAD

ANTECEDENTES DE LA TANKA. El origen de la waka es tan antiguo como la historia japonesa misma. Cuándo la historia japonesa comenzó a ponerse por escrito -en la mitad del siglo VII- ya había una tradición oral bastante antigua de la uta (canción) en la waka. La waka entonces y la tanka hoy, se componía con cinco versos (Reichhold 2004). Se cree que el prototipo del verso de treinta y un onjis existió ya en la literatura oral de siglo VII o antes.

Una de las primeras obras de la literatura japonesa que puede servir como ejemplo de la utilización del sistema de trascripción fonética japonés es el Manyoshu (Colección para diez mil generaciones), una antología poética de mediados del siglo VIII, que está escrita usando ideogramas chinos, pero ajustándose a las palabras y sílabas japonesas. Es la primera recopilación de poesía japonesa que se conserva. Está dividida en veinte libros, y contiene un total de 4.516 wakas.

La poesía del Man´yôshû se caracteriza por su sinceridad y la fuerza de su pasión, cualidades que se han destacado a lo largo de los siglos, y por las que se ha ensalzado esta obra como uno de los tesoros de la literatura nacional. Los japoneses se sienten identificados con los poemas como si pudieran oír sus propias voces. Esto distingue al Man´yôshû de otras obras compuestas más al estilo de la elegancia sutil y de difícil comprensión de la aristocracia. No es claro por qué esta forma en particular (la waka) se popularizó tanto, aunque su brevedad y estructura pueden atribuirse a la prosodia del japonés, lo cual dependió en gran medida de la repetición de unidades fonéticas de cinco y siete onjis. Esta forma de treinta y un onjis se volvió tan predominante, que las demás fueron marginalizadas o se extinguieron. Trabajando dentro de esa forma breve, los poetas trataron de agudizar su sensibilidad poética, educarse en el idioma y la metáfora, y lograr tipos simples de belleza favoreciendo la elegancia, la armonía y el humor sutil.

Entre el siglo X y el siglo XV se completaron veintiún antologías imperiales, con un total de aproximadamente 33,000 poemas, virtualmente todos wakas. En estas antologías se recopilan sólo las tankas más conocidas, que constituyen sólo una porción de todas las tankas escritas en la corte durante el período correspondiente.

La literatura clásica de Occidente comenzó a llegar al Japón, a través de traducciones, a finales del siglo XIX. No le tomó mucho a los lectores japoneses interesarse por la poesía europea. Quedaron impresionados, sobre todo, por sus ricas implicaciones intelectuales, la expresión emocional desinhibida y la gran libertad de la forma. En contraste, la poesía japonesa que conocían les parecía restrictiva, superficial y anticuada. Algunos pesimistas se atrevieron a predecir que las formas tradicionales del verso sucumbirían. En parte tuvieron razón, porque la renga se extinguió virtualmente en los inicios del siglo XX. Lo mismo le hubiera ocurrido a la waka, a menos que no se hubieran tomado medidas drásticas para modernizarla. Afortunadamente, allí estaban Yosano Tekkan y otros jóvenes poetas que creyeron firmemente en la viabilidad de la waka, y emprendieron su reformar con el fin de que respondiera a las necesidades emocionales de la vida moderna.

LA REFORMA DE LA TANKA A FINALES DEL SIGLO XIX. Desde finales del siglo XIX hasta nuestros días, el género ha evolucionado, sujeto a muchos vaivenes, influencias y movimientos.

El 11 de mayo de 1894 el joven poeta Yosano Tekkan escribía: "¿Cómo es que nadie ha tratado de iniciar un movimiento para censurar la waka que se escribe en estos tiempos? La indulgencia en un cierto tipo de poesía corrompe el espíritu tan discretamente que pasa desapercibida y puede colocar a la nación entera al borde de colapso. Los poetas contemporáneos de la waka no tienen originalidad, en todo imitan a los poetas anteriores. El resultado es una poesía sin vida, poco interesante, que expresa emociones trilladas empleando una forma de expresión estereotipada".

Con el tiempo se formaron varios grupos que propendieron por la reforma de la waka. A pesar de lo disímil, estaban de acuerdo en que el nuevo tipo de waka era tan diferente que era necesario darle un nuevo nombre; se pusieron de acuerdo para llamarla tanka. Entonces, desde finales del siglo XIX se prefiere la utilización del término tanka como nombre genérico para denominar la forma poética de treinta y un onjis.

LOS ROMÁNTICOS MODERNOS. EL más radical entre ellos fue el grupo guiado por Yosano Tekkan, quien trató de inyectar vida nueva en el género escribiendo lo que llamó jiga no shi o "la poesía del yo". Como reformador, consideraba que la tanka del futuro debía gozar de completa originalidad, la cual, pensó, se lograría por medio de la individualidad del poeta. Criado en una sociedad feudalista que exigía el sacrificio del yo, concebía la nueva época como más humanística y más propicia a la afirmación de la individualidad; el tipo novedoso de poesía que él visualizó iba a reflejarlo. En particular, la obra de los poetas románticos ingleses, como Wordsworth, Shelley y Byron los inspiraron con su fuerte afirmación del ego, la búsqueda apasionada de los ideales, y la actitud desafiante hacia las convenciones sociales y morales existentes. El poeta, que más tarde se casó con Yosano Akiko (1878-1942), poetiza que demostró en una forma dramática cómo el ideal del individualismo podría ser traducido al ideal del amor romántico, un tipo de amor que la sociedad feudal trataba de suprimir por todos los medios.

EL MOVIMIENTO SHASEI. Otro grupo de poetas jóvenes que intentó la reforma de la tanka se congregó alrededor de Masaoka Shiki (1867-1902), un líder carismático del movimiento de la modernización del haiku que también tuvo un interés activo en la tanka. Concibió la reforma en una dirección radicalmente opuesta a los románticos. El método que él propuso fue utilizar el principio de shasei, o "bocetos de la vida," que había desarrollado en el transcurso de su anterior intento por reformar el haiku. En su opinión, un poema expresivo del ego del poeta se convertía en un lugar común y trillado a menos que ese ego fuese altamente individualizado, mientras que un poema que observara la vida fielmente siempre iba a ser fresco porque las vidas de las personas siempre son diferentes. Él y su grupo también empezaron a publicar un tipo de tanka objetiva y descriptiva que dependía más de la observación que de la imaginación. Afortunadamente para ellos, la fascinación de las personas con el romanticismo rápidamente decreció, y fue reemplazada por el realismo naturalista que había sido recién importado de Occidente.

LA TANKA DE CRÍTICA SOCIAL. Un tercer grupo de reformadores también se subscribió al principio del shasei, pero le añadieron un significado diferente a "vida", el tema de sus "bocetos". Mientras que los anteriores asociaban vida con el ego subjetivo del poeta, estos poetas quisieron verla como la realidad social fuera del individuo. Para ellos, shasei quería decir retratar la "sociedad" tal como realmente era, revelando los peligros insospechados que acechan al común de las personas. Esta idea fue alentada tanto por teorías literarias naturalistas importadas de Europa y por la situación social en Japón, que había comenzado a mostrar los males de la sociedad industrial. Así quisieron que la tanka adoptara no sólo el vocabulario del lenguaje corriente sino sus ritmos, los cuales naturalmente no seguían ningún patrón predeterminado de sílabas. Ishikawa Takuboku (1886-1912), uno de los miembros más representativos de este movimiento, se convirtió en la influencia individual más fuerte sobre la tanka moderna durante muchas décadas. Fue uno de los primeros que rompió la tradición de presentar la tanka en un solo verso, la partió en tres; tampoco se preocupó por el conteo de 31 onjis.

LA TANKA EN VERSO LIBRE. Tipos nuevos de tanka fueron escritos por poetas que eran primordialmente conocidos por sus obras en verso libre. Históricamente, la poesía de verso libre en el Japón se originó en shintaishi, o "la poesía de estilo nuevo", la cual fue ideada a finales de los el siglo XIX como una forma para traducir la poesía occidental. A diferencia de la tanka o el haiku, la shintaishi no tenía límite en el número total de sílabas, aunque seguía el patrón tradicional de cinco y siete onjis. El primer libro notable de verso libre fue publicado en 1907; desde entonces, el verso libre se ha vuelto dominante en la literatura japonesa fuera de la tanka y el haiku

EL MOVIMIENTO DE LA TANKA DE IZQUIERDA. Su meta inmediata fue renunciar a la tradición existente de la tanka, lo cual en su opinión implícitamente propendía por la continuación de la burguesía, y reemplazarla con un tipo nuevo de tanka arraigada en la vida del proletariado. Los poetas de este movimiento pensaban que la nueva tanka debería mostrar la difíciles condiciones de los obreros y expresar su deseo por el cambio social. En la forma, favorecieron un estilo coloquial, de verso libre, el que consideraban más cercano al idioma normal del pueblo.

LOS MODERNISTAS. Los poetas en este grupo fueron conocidos como "modernistas" porque, al igual que sus pares en Europa, creían en el arte por el arte, tenían un deseo por librarse de las realidades sórdidas de la vida, y una preferencia por la imaginería surrealista y el idioma simbólico. En su opinión, ninguna tanka de calidad se podía originar en las emociones de todos los días de personas comunes expresadas en la lengua corriente. La poesía, insistieron, debería originarse no sólo en la realidad social sino en la experiencia humana universal. Lo que quisieron hacer fue involucrarse en una búsqueda por la verdad trascendental, y articular los resultados a través de imágenes y símbolos que superaran el pensamiento lógico ordinario.

LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL Y SUS SECUELAS. Los poetas de este grupo también se adscribieron al shasei como principio de composición de la tanka. Sin embargo, creían que los temas de la poesía deberían reflejar el deseo del poeta por el cambio social. Si nuestro realismo significara nada más que copiar la vida en su estado actual, el cuadro resultante parecería demasiado oscuro, decían, debemos proyectar como debería ser la realidad al mirarla tal como es. "La realidad como debe ser" tenía implicaciones claramente políticas, porque, como soldados llamados a filas y forzados a pelear durante la guerra, se dieron cuenta del poder enorme que tiene el Gobierno sobre las vidas de los gobernados. En su opinión, ningún poeta podría retratar la vida sin tener conciencia de la situación política contemporánea.

LA TANKA DE VANGUARDIA. Término acuñado por los medios de comunicación, pero la falta de un término más apropiado ha sido causa de que se use ampliamente para designar las obras de ciertos jóvenes poetas que, con su imaginería notable y técnica atrevida, conmocionaron al común de los lectores de tanka a mediados de los cincuenta. Eran tankas menos líricas que las de los modernistas y parecían más conscientes de la problemática social. También tendieron a ser más intelectuales en la técnica, más irónicos en el tono, y más obscuros en la expresión. Es una poesía llena ciertamente de imágenes visionarias, pero no consideran el mundo como un conjunto armonioso; sugieren más bien un cosmos caótico cuyos componentes no están en armonía. Son notables sus contrastes y comparaciones.

LA TANKA EN EL JAPÓN CONTEMPORÁNEO. La tanka se mantiene hoy en Japón más viva que nunca. Hay cerca de cuatro revistas importantes de tanka, además de muchos cientos de publicaciones menores diseminadas por todo el país. Quizá esta gran variedad es la mejor explicación del porqué este tipo de verso tan antiguo es todavía fuerte. La forma de la tanka es fija pero a la vez flexible: proporciona una forma prefabricada a fin de que los poetas no necesiten preocuparse por la forma de la expresión verbal; pero a la vez, es tan flexible que se puede adaptar a la mayoría de sus ideas creativas. Además, es rica en su legado cultural: ha adsorbido lo esencial de la civilización japonesa de los últimos 1,300 años y se ha establecido como el modo arquetípico de expresión emocional para los japoneses que les toca y conmueve el corazón en sus fibras más íntimas. A algunas personas en el Japón moderno les desagrada la tanka y predicen su extinción; sin embargo, la tanka se escribe y se continuará escribiendo mientras la cultura japonesa se mantenga activa. Una pregunta más pertinente sería si la tanka es lo suficientemente universal para ser adaptada por otras culturas y tener el mismo vigor por fuera del Japón que el haiku. Después de leer algunos ejemplos recientes de tanka en inglés, Ueda (1996) cree que esto va a ocurrir.