LA TRADUCCIÓN SEMI INDIRECTA COMO UN VIAJE INTERTEXTUAL POR LA RUTA DE LA SEDA: HACIA UNA VERSIÓN DE SARADA KINENBI (Contenido)


I. VIAJAR ENTRE TEXTOS AL EXTREMO ORIENTE, COMO PRETEXTO...
DE CÓMO TUVE NOTICIAS SOBRE SARADA KINENBI

Austin es una ciudad con magia. Situada sobre las colinas centrales de Texas, justo en medio de las costuras que ligan las culturas del Norte y el Sur; donde las tortillas y los chiles compiten por el afecto de los comedores ligeros. Allí lo latino comienza a atemperarse cuando se estrella contra la asepsia anglo. No faltan las librerías que se especializan en reciclar libros. En una, en medio de los anaqueles repletos, en la sección de poesía, encontré por primera vez un pequeño ejemplar, en sus páginas había imágenes intercaladas que parecían tarjetas de amor adolescente: Salad Anniversary. Me da un poco de vergüenza reconocerlo, pero lo primero que me llamó la atención fue la leyenda de la carátula -los editores suelen soltar redes para atrapar lectores-: "¡Tres millones de copias vendidas en Japón!". Sentí curiosidad inmediata, lo llevé. En una primera lectura me pareció escrito en un lenguaje sencillo. Era una poesía fácil de leer, no tenía ni frases complicadas ni palabras desconocidas ni una sintaxis compleja; sin embargo, percibí algo distante en las imágenes. En ese momento no sabía que acababa de entrar en la Ruta de la Seda.

ES IMPOSIBLE RESISTIRSE A LA PULSIÓN HERMENÉUTICA (STEINER, 1975)
Desde ese momento, Sarada kinenbi puso en movimiento el péndulo hermenéutico. La vaga imagen de un texto escrito en un idioma "extremo" llegaba intermediada por el inglés. Desde el comienzo tuve la certeza absoluta de que en ese más allá lejano al que llaman "Extremo Oriente" había algo que me llamaba; que en las articulaciones de sonidos inimaginables y la escritura enigmática, había una extrañeza que el texto en inglés apenas dejaba entrever. Sabía que allí estaba la poesía; no podía decir que la percibiera en la música del original ni en su versión inglesa, sino en las imágenes y en el tejido de las imágenes. Tenía la confianza absoluta de que allí había algo para entender, comprender, asimilar y devorar. Algo que presentía filtrado por lo más simple, lo más ligero de la realidad. En Sarada Kinenbi no había vacío, de eso estaba seguro. Tal vez sería el juego simbólico que Machi construye en la secuencia de tankas: esa sucesión de imágenes -la espera, el noviazgo, los adioses-que van subiendo en espiral alrededor de los amores fallidos. Aunque a veces dudaba, porque cuando leía las tankas las sentía huir hacia una lontananza nipona, de la que de todos modos quería apropiarme; la confianza siempre regresaba. Ni siquiera la intermediación de un tercer idioma, me hizo desistir. Le aposté a la plenitud simbólica del mundo y una fuerza irrefrenable me arrastró, no sólo a comprender, sino -extraña fuerza, desde el interior- a traducir para que otros leyeran. Es verdad que invadí el texto de Tawara y no veía la hora de traerlo a casa. Sé que corro algunos riesgos, lo sé.

IR POR AHÍ, NAVEGANDO
Ir por ahí, por el bosque de palabras, por la autopista de las frases. Lugar de origen: japonés; lugar de destino: español. Medio de transporte: imágenes y textos de internet, libros, archivos sonoros, viajeros que han transitado la Ruta de la Seda. Me parece oír: "Aerolíneas Intertextuales anuncian la salida del vuelo 3048 con destino el aeropuerto de la Ensalada en la ínsula Españolia de las Liras Blancas". El motor de este viaje va a ser el Péndulo Hermenéutico de Steiner (una especie de motor de cuatro tiempos; el marcapasos de la pulsión hermenéutica). Pero alguien dijo una vez que todos los caminos conducen a ninguna parte. ¿Cómo será entonces recorrer el idioma para llegar a ninguna parte? O llegar a un texto en un lugar de la lengua de cuyo nombre nadie se quiere acordar, que como todo en el mundo del lenguaje -y en todos los mundos- siempre está cambiando. Al traducir, mirarlo todo con ojos recién lavados. Saltar de la lengua de partida a la de destino atravesando el hipertexto. Trayecto luminoso de "traslados" felices. Ondulaciones entre el Extremo Oriente y el Nuevo Mundo: atajo reciente en la Ruta de la Seda.