El tránsito del atardecer

La noche no llega de repente.
Antes de que extienda su oscuro telón
las luces del atardecer
transitan fugitivas y se van.

Antes de que lo negro nos resguarde del sol
el ocaso juega con matices, con tonos, con visos...
Y hasta con pátina,
porque su frágil y antiguo existir
le arranca al aire un testimonio de bronce.

¿Adónde se refugia, espantado, el color
cuándo llega la noche?

©Margarita Escobar De Andreis.

El tránsito del atardecer