Lejano

Oír un redoblar de campanas,
distante.

Buscar a tientas
una llave maestra
para la puerta hermética
que no sabemos abrir.

Escribir sobre un cristal arrugado
o encima de una burda hoja
de papel para envolver.

Mirar de reojo
en las calles de la ciudad
el efímero vagar del transeúnte.

Partir, sin haber concluido el abrazo.
Irse sin desentrañar la oscura frase,
con la incertidumbre, sin comprender.


A la memoria de mi padre.

 

©Margarita Escobar De Andreis.

Lejano