Tan sólo un decir (inicio)


 

ENTRAR EN EL DÍA

Como quien viene de los infiernos
tratando de ascender a una alta cima
empujando la pesada piedra de Sísifo
entras en el día.

Como a un estrecho zaguán
entras en la luz
respiras el aliento quebrado del mundo
su sordidez y su vacío.

Y no se oye aún el canto de Orfeo
para que cese el castigo.