Tan sólo un decir (inicio)


 

CONGOJAS DE LA CIUDAD

A veces
me pongo mi mejor sonrisa
y echo a andar...

... camino por la ciudad
y como gitana en retiro
no logro predecir el futuro
en las líneas de su mano abierta.

Para el niño que mendiga
algo más que un pan
hay si acaso una moneda
arrojada con desprecio.

Un hombre, una mujer
venden a gritos su última esperanza.

Un hombre, una mujer
con lento caminar de ancianos
buscan un lugar baldío
donde extender la parcela
que en un averiado morral
cargan sobre su espalda cada día.

Cuando miro los gestos lúgubres
que se desprenden de sus caras
mi mejor sonrisa se apaga.