Mirada de sombras (inicio)


El mar o la mar

El mar es el mar o la mar,
no es un puerto al final del camino
ni una mano que aletea cual gaviota
despidiendo dos vidas.

El mar es lo uno y lo otro,
va y regresa con sus rizos de canas,
no es un punto en el mapa
ni una parada más de un recorrido.

Es el alma anegada por la ola que parte,
es la caricia hiriente de la sal en el cuerpo,
son las gotas coquetas de una piel anhelante.

Es un viaje posible
o un abismo de olvido.