Mirada de sombras (inicio)


El poeta ciego

Los relieves del papel
picotean en las yemas de sus dedos
como palomas,
ávidas de vuelo.

Llevan entre sus picos noches muertas,
cuerpos invisibles de mujeres,
soles ahora inútiles,
desleídos jirones de memoria,
que él guarda en la cadencia del aliento,
aun entre toses, carraspeos y disculpas.

Cojean sus ojos tras los oscuros vidrios
hasta alcanzar por fin
el poema que persigue.