Mirada de sombras (inicio)


Desnudez

El alma nunca se recuesta,
insomne eterna,
no es como el ojo que baja sus persianas
y se olvida del mundo,
no tiene afluentes salinos
que la libren de impurezas
y de entrometidos.

Alma siempre de pupilas expuestas,
atisbando el otro lado de la noche,
hacia adentro y hacia afuera: herida abierta.
¿Por qué,entonces, el alma tan desnuda?