Mirada de sombras (inicio)


El peso de las horas

Los años tienen la eternidad del espacio cósmico.
Los meses pesan como lavatorios de hormigón.
Las semanas se estiran como si fueran de plástico
y regalan uno que otro lunes de ñapa.
Los días transcurren como una típica película francesa.
Las horas, cual cuchillos, se deslizan arrastrando jirones de piel.
Los minutos, sucesivos tic-tacs, obedecen al cuarzo casi eterno.
Los segundos, alucinaciones en cadena de un cerebro delirante
insisten en recordarnos que una simple abstracción puede sobrecoger
o conducirnos lentamente a la locura.