Mirada de sombras (inicio)


Tras el afuera

Insaciable serpiente
que se muerde la cola,
"compro chatarra, periódicos, revistas"
péndulo siempre en movimiento,
se afila sobre el cuello frágil,
"compro frascos, botellas, baterías viejas"
piedra de molino a rastras,
mano de galeote encadenada al remo
hasta la muerte,
"cuatro de Valle para hoy"
tiovivo de caballos guernicanos,
el tiempo entre sus fauces,
el ¡basta ! el ¡no más !
oxidados eslabones del férreo laberinto.
¡Oh admirable libertad ! Sí
de encaramarse al tren de la monotonía
que gira en redondo
indiferente a su carga
de pasajeros ciegos.