Mirada de sombras (inicio)


Estas calles

La presa, a la espera
de la mano sarmentosa
que ávida busca un antídoto
para su hambre;
los fermentos pútridos listos
para ser manoseados, consumidos,
o puestos a un lado
por si aparece algo menos despreciable;
los papeles ya usados, las abolladas latas
y los cartones estropeados
inician el retorno
para que nada se pierda;
los buitres de la ciudad
aletean con su vuelo cansado, pegajoso,
-humano-
no temas su contacto tribal.