Mirada de sombras (inicio)


Muchas cosas suceden

Muchas cosas suceden
así sencillamente
como aplaca la lluvia
la sed de hojas de estío.

El sol de tarde en tarde
se cansa, se fatiga,
y se acuesta en el mar
así sencillamente.

No importa que ante el muerto
los párpados vigilen
ni que demos la espalda
a espejos que se cubren,
el alma un día se marcha
así, sencillamente.