Mirada de sombras (inicio)


Nostalgia

El mar no es un insecto
que se deja atrapar en una mano,
si los dedos se crecen y se crispan
y aprietan su alma húmeda
él ríe…
y escurre caprichoso los bucles de su espuma.

Si te ciegan los guiños que de tarde hace al sol
mantente silencioso, entrecierra los ojos,
da licencia a la ola que acaricie tus pies
y se convierta en brisa
y déjate arrullar por la hamaca que cruje
y aspira sus abismos
y sus iodos balsámicos.

Los ojos de tu espera quizás tengan un premio,
otra costa no vista, la visita anhelada
en el barco jadeante…
que viene desde lejos.