Mirada de sombras (inicio)


Condena

"Los hombres no lloran"
duras y eficaces las palabras de los siglos,
el pudor se esconde debajo de la cama,
guarda silencio,
la vergüenza seca el río próximo a desbordarse,
nada puede contra la sentencia sin tiempo,
ni aun las despedidas de almas amigas
ni la sangre tierna que derrochan
las guerras inútiles,
hasta que surge del fondo la rebelión callada:
una íngrima lágrima que esperó por años,
resbala y humedece la indolente mejilla.