Mirada de sombras (inicio)


Nudo ciego

Aun sin estar enfermo de ceguera,
aun sin la luz decapitada
por un arma asesina;
aun sin que el destino
lo haya obligado a nacer entre sombras,
nunca un ojo podrá verse a sí mismo:
siempre será esclavo de un espejo.

¡Qué triste un ojo ciego!