Mirada de sombras (inicio)


La palabra

La palabra no flota, cabecea
como cometa que le falta cola,
luego se yergue
como brote vegetal recién parido
-resistente a los vientos-,
vela templada al sol
obediente a la cuerda ;
toma altura
y sin perder contacto con la tierra
se eleva hasta el silencio.