Mirada de sombras (inicio)


No, pero si…

No como militar servil que dice: "mi general"
y obliga a los de abajo a responder: "sí, mi teniente",
más como un desapego del rebaño,
alergia a tanta lana junta, útil, industriosa,
un decidir que sí o que no
sin importar las pistolas que apuntan al vientre.

No como quien escupe una opinión
porque quema su lengua
o se deshace de un fardo pesado
por envidia a los demás, que supone leves;
más bien es un vestirse como le dé la gana
y la huella que deje su dedo en cuanto toque
sea reflejo del tatuaje en las entrañas.

No como libreta de teléfonos
donde empalidecen los amigos
o como lápidas con fechas
que huyen de la vida;
más como navegar en recuerdos de la infancia
y con un mundo propio en la cabeza
derrotar los piratas del olvido.